Proyecto de legislatura

consenso, organización y complicidad

 

En este tiempo, movidos principalmente por el devenir de la Asociación nos sentimos responsables de tomar parte activa y actuar para conseguir unos fines concretos. De ahí, de un espíritu de desarrollo y progreso, nace la actual Junta Directiva y el proyecto para su mandato.

 

Este proyecto de gestión de la Asociación, tal como refleja nuestra wen, lo encabeza un extenso grupo de personas movidas por la música y el afán de progresar. Después de muchos razonamientos en numerosas asambleas, presentamos un proyecto ambicioso que podría resumirse en tres conceptos que van más allá de una mera Asociación: consenso, organización y complicidad.

Como bien habrán experimentado los asociados y público nuestro principal exponente, la Banda Sinfónica Municipal de Ogíjares, ha crecido ya no sólo en número sino en aptitud artística. Todo gracias a una conjunción extraordinaria a lo largo de los más de 20 años de existencia de la BSMO. Debemos seguir, quizá aún con más tesón, y debemos creernos y convencernos de que hemos alcanzado una cota que es referente, no sólo en nuestra provincia, sino a nivel nacional.

En el proyecto de esta Asociación están todos, y de ahí el concepto de CONSENSO: todos sin excepción. La historia de la música de Ogíjares nos demuestra que es posible y por ello tenemos una proyección de futuro consensuado entre todos nuestros socios dejando al lado posibles desencuentros.

Con el crecimiento la ORGANIZACIÓN se hace un concepto indispensable. Para poder progresar de forma eficaz debemos tener una organización modélica, casi excelente. Nuestro organigrama, caracterizado por su horizontalidad y su concepto de delegación de competencias en grupos de trabajo, desarrolla al detalle todos los aspectos del entorno de la Asociación de modo que todos quedan perfectamente cubiertos.

La COMPLICIDAD es esencial, ya que aglutina a los anteriores conceptos. Necesitamos de todos los socios, músicos y padres, y de todos los agentes externos como patrocinadores, amigos, conocidos, etc. Si cada una de las parte sigue aportando lo mejor de sí en pro de esa complicidad podremos conseguir que fluya con más intensidad la música, la amistad y el compañerismo.

Ya no se trata sólo de ser músico. Se trata de sentir orgullo de pertenecer a una organización que sea ejemplar en la plena expresión del humanismo. Con este sentimiento hacia los demás, y ese entorno que buscamos y queremos plasmar, la música es y será nuestro cauce de expresión a través de una experiencia apasionante.

 

Dº. Juan Carlos Barranco
Representante de Músicos

 

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